Sobre mí
Un padre primerizo rascando euros para la hucha
Informático, gallego y con treinta y pico años. Desde que nació mi hijo, las noches son más cortas y los gastos, bastante más largos.
Cuando nace un hijo descubres dos cosas: que se puede vivir durmiendo cuatro horas y que los pañales, las toallitas y la ropa que les dura un mes son un agujero sin fondo.
Así que me puse un objetivo: montar un colchón. Un fondo para los sustos y algo ahorrado para el futuro del peque. Sin cambiar de vida, rascando euros de donde se pueda.
[TU EXPERIENCIA: el momento en que dijiste «hasta aquí» y empezaste a mirar las promos en serio]
Por qué hago esto
Porque descubrí que hay bancos y apps dispuestos a pagarte por hacerte cliente, y que casi nadie lo aprovecha. No por pereza: porque la letra pequeña asusta y nadie te lo explica claro.
Así que las hago yo primero, me como las dudas y te las dejo masticadas, como el puré del peque. La idea es que saques un extra sin mucho esfuerzo: un rato en el sofá, el móvil y el DNI.
La pregunta del millón
¿Y yo qué gano con esto?
Te lo digo claro: cuando abres una cuenta con mi código, el banco o la app me da un premio a mí también. Es la única forma que tengo de sacarle algo a las horas que le echo a esto. Sin anuncios que te persigan por internet, sin cursos de 497 € y sin pedirte nada.
Usar mi código no te cuesta nada ni te quita un euro de tu premio: te llevas exactamente lo mismo. De hecho, si te registras sin código de invitación, en la mayoría de estas promos no te darían nada. Así que si una ficha te ha servido, usar mi código es la forma de invitarme a un café. O a un paquete de pañales, que es en lo que acaba todo.
Mis reglas
Y cuando algo no merece la pena, lo digo
Los premios por compartir coche no se me registraron bien. [TU EXPERIENCIA: qué pasó]